Una importadora hidráulica que trabaja con equipos pesados, no con catálogos de vitrina. Cada bomba, tablero y válvula que entra al país pasa por una decisión técnica antes de llegar al pozo o a la zanja.

Por qué existe Swim Bombas Sumergibles

Hierro fundido antes que promesa liviana

El agua de pozo en Presidente Hayes y en zonas de riego del Chaco llega con arena fina y sedimentos que desgastan impulsores de aleaciones livianas. Por eso priorizamos cuerpos de hierro fundido y sellos mecánicos reforzados: la bomba tiene que aguantar la abrasión, no solo arrancar el primer día.

El caballaje se elige con el caudal, no con la ficha

Un motor trifásico de 15 HP mal seleccionado trabaja forzado y quema bobinado en pocas temporadas. Antes de recomendar un equipo medimos altura manométrica, litros por minuto requeridos y diámetro de la línea de impulsión. El número en la placa es el resultado de ese cálculo, no el punto de partida.

Tablero y válvula son parte del mismo sistema

Una bomba sumergible sin protección térmica, de fases y de secuencia queda expuesta a la red rural, que varía. Lo mismo pasa con la línea de impulsión: sin válvula de retención de clapeta, el retorno de agua golpea el sistema cuando el motor se detiene. Vendemos el conjunto, no la pieza suelta.

Desagüe de obra y riego industrial comparten exigencias

Un achique en zanja durante la temporada de lluvias y un riego por aspersión en superficie grande no se parecen en el calendario, pero sí en lo que piden al equipo: caudal sostenido, arranques repetidos y tolerancia al barro. Esa doble exigencia ordena qué modelos importamos.

El efecto que buscamos en el cliente

Que el productor o el encargado de obra deje de cambiar bombas cada campaña y empiece a planificar mantenimiento. Que sepa qué caudal está extrayendo, qué protección tiene su tablero y cuándo toca revisar sellos. Menos emergencia, más operación previsible.

De un galpón en Nueva Asunción a los pozos del Chaco

Swim Bombas Sumergibles no nació de un plan de negocios. Nació de las bombas que se quemaban en el campo paraguayo por falta de tableros adecuados y de válvulas que aguantaran el retorno de agua en líneas de impulsión largas. Empezamos importando equipos trifásicos de hierro fundido y aprendimos, pozo por pozo, qué configuración resiste el barro y qué no.

2016

Primeras importaciones de bombas trifásicas

Los primeros equipos llegaron para riego de soja y algodón en Presidente Hayes. Eran bombas sumergibles de hierro fundido con impulsores abiertos, pensadas para agua con arena fina. El aprendizaje fue directo: sin protección térmica en el tablero, un corte de fase bastaba para fundir el bobinado en una sola temporada.

2018

Tableros de bombeo con protección de fases

Incorporamos tableros de arranque directo con relé térmico y control de secuencia. La red rural no es estable y los motores trifásicos lo pagan caro. Desde entonces cada bomba que sale de depósito va acompañada de un tablero dimensionado para el caballaje real del motor, no para el promedio de catálogo.

2020

Válvulas de retención para líneas de gran diámetro

El golpe de ariete rompía codos y bridas en desagües de obra. Sumamos válvulas de retención de clapeta en hierro fundido, con asiento maquinado, para diámetros compatibles con tuberías de impulsión grandes. El cierre rápido evita el retorno y baja la presión sobre la línea cuando la bomba se detiene de golpe.

2022

Desagües de obra civil y riego industrial

El uso se abrió a achique de excavaciones, cámaras de bombeo y riego por aspersión en superficies medianas. Ajustamos los sellos mecánicos reforzados para agua con sedimentos y empezamos a documentar caudal de extracción en litros por minuto por cada modelo, porque el caudal real en pozo nunca coincide con el de ficha técnica.

2024

Stock permanente y soporte en campo

Hoy mantenemos stock de bombas, tableros y válvulas en Nueva Asunción para no depender de tiempos de importación cuando una bomba se para en plena campaña. El equipo técnico viaja a obra para verificar instalación, cebado y conexionado antes de poner el motor en marcha.

Cada etapa dejó una regla simple: el equipo hidráulico pesado funciona o falla según cómo se lo instala. Por eso la historia de la empresa se escribe en pozos, zanjas y salas de máquinas, no en folletos.

Dirección técnica

Adrian Diaz Lopez

Define qué modelo de bomba sumergible trifásica entra a cada pozo. Trabaja con curvas de caudal, altura manométrica y nivel de arena en suspensión antes de recomendar cualquier equipo. Cuando un cliente pide "una bomba grande", él pregunta primero por el diámetro de la tubería de impulsión.

Tableros y control eléctrico

Andres Romero Herrera

Arma y prueba los tableros de bombeo: contactores, relé térmico, protección de secuencia de fases. Conoce el problema de las redes rurales inestables y por eso insiste en el ajuste correcto del térmico antes de que el equipo salga del taller.

Repuestos y válvulas

Monica Navarro Navarro

Maneja el stock de válvulas de retención de hierro fundido, sellos mecánicos y accesorios de brida. Sabe qué diámetros rotan más en riego industrial y qué repuestos conviene tener siempre en depósito para no frenar una obra por una pieza menor.

Servicio en campo

Hector Rivera Gonzalez

Coordina las visitas a pozos y desagües de obra. Revisa instalación, cebado, sentido de giro y protecciones contra barro. La mayoría de las fallas que ve no vienen del motor, sino de una línea mal dimensionada o de una válvula que quedó montada al revés.

Importación y logística

Eduardo Romero Mendoza

Gestiona la importación de los equipos y el traslado hacia el interior del país. Sabe que una bomba de hierro fundido no se despacha como un paquete común: peso, embalaje y tiempos de aduana condicionan cuándo llega el equipo a la chacra.

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