Un proyecto concreto con un tema claro y contexto real: cómo una importadora de bombas sumergibles ordena el alta de clientes, pedidos y fichas técnicas.
Swim Bombas trabaja con una cartera mixta: cooperativas de riego, contratistas de obra civil y productores agrícolas que compran bombas trifásicas, tableros de control y válvulas de retención de hierro fundido. Cada alta de cliente llegaba por canales distintos —llamada, correo, mensaje del vendedor de turno— y los datos técnicos quedaban repartidos entre planillas, notas de campo y carpetas sueltas.
El problema no era la falta de información, sino que nadie la tenía completa al momento de cotizar. Faltaba el diámetro de la línea de impulsión, el caballaje real del motor instalado, si el pozo tenía arena o sedimentos finos. Eso obligaba a repetir preguntas, volver a medir y, en varios casos, corregir una propuesta ya enviada.
Se definió un formulario único de incorporación con campos obligatorios según el tipo de cliente. Para riego agrícola se pide caudal estimado en litros por minuto, profundidad del pozo y presencia de sedimentos. Para desagües de obra se registra el diámetro de tubería, el tipo de válvula de retención y las condiciones de la red eléctrica disponible.
El portal no reemplaza la visita técnica, pero sí llega con la ficha armada. El vendedor abre el registro, ve el historial de equipos instalados y sabe si conviene proponer una bomba de 15 HP con sellos reforzados o un tablero con protección de secuencia de fases. La carga de documentos —planos, fotos del pozo, lecturas de tensión— queda adjunta al mismo registro.
La implementación se hizo por etapas. Primero se cargaron los clientes activos con sus equipos en operación. Después se sumó el módulo de pedidos, donde cada solicitud queda vinculada al cliente y a la bomba o válvula que corresponde. El equipo de taller usa la misma ficha para programar el mantenimiento y registrar el desgaste del impulsor.
Las cotizaciones salen con datos verificados desde el primer contacto. Se redujeron las correcciones posteriores y el taller dejó de recibir equipos sin historial. Cuando un cliente pide un repuesto, el portal muestra qué bomba tiene instalada, con qué tablero y desde cuándo, sin depender de la memoria del vendedor.
El registro también sirve para detectar patrones: pozos con arena que acortan la vida del sello mecánico, redes con caída de tensión que exigen tableros con protección adicional, líneas de impulsión donde conviene una válvula de retención de mayor diámetro.
Ver el siguiente caso en Flujo de reservas por temporada, o escribir a contacto para coordinar una visita técnica.
Tres trabajos documentados con bombas sumergibles trifásicas, tableros de bombeo y válvulas de retención en riego agrícola y desagües de obra. Cada ficha resume el contexto, las decisiones técnicas y lo que quedó funcionando en campo.
¿Necesitás revisar un caso similar en tu pozo o desagüe? Escribinos con el diámetro de impulsión y el caballaje previsto.
Coordinar una visita técnica